«Farm to table», tendencia al alza

“Farm to table” o “de la granja a la mesa” es un concepto culinario que está cambiando los menús y las cocinas a nivel mundial.

La idea de “Farm to Table” se basa en reforzar a proveedores locales y granjas orgánicas que pretenden cumplir con las crecientes exigencias de los comensales.

Se centra en cocinar con alimentos de temporada y trabajar con ingredientes sostenibles para garantizar su frescura y pureza y así contribuir a una alimentación más saludable.

“Farm to table” no es precisamente un concepto nuevo, aunque renace con fuerza, como muchas otras tendencias culinarias, en la década pasada en la costa oeste estadounidense.  Alice Waters a través de su Chez Panisse de Berkeley, fue la gran impulsora de este movimiento. Considerada figura clave de la “californian cuisine”, desarrolló un concepto más basado en la calidad de los ingredientes que en la elaboración de sus platos, y en la cercanía con los proveedores para obtener un conocimiento más profundo de los productos.

“Farm to table” es hoy un proyecto retomado por varios chefs de renombre internacional que han comprendido que el comer de manera saludable ya no es sólo una necesidad, si no también un lujo.

En España, donde tenemos mucho en común con California en relación al clima, a los productos y los conceptos gastronómicos, el movimiento ‘de la granja a la mesa’ se está afianzando.

Hoteles y restaurantes están cultivando sus propios alimentos, sabiendo que así crean un menor impacto medioambiental, generan un alto valor añadido y dan respuesta a un exigente cliente que quiere saber mejor qué come y de dónde viene.

 

HUERTOS URBANOS

La idea de huerto propio estaba ligada a restaurantes situados a las afueras de grandes ciudades, donde cultivaban terrenos cercanos. Sin embargo, hoy en día, ya son muchos los chefs urbanitas, con restaurantes ubicados en grandes ciudades, que han decidido crear su propio huerto. Hay hoteles y restaurantes en ciudades donde han utilizado espacios que no estaban siendo aprovechados, para reconvertirlos en espacios de cultivo. Huertos en azoteas, huertos en terrazas y jardines, huertos verticales…

Muchos establecimientos emblemáticos llevan tiempo cultivando sus propias verduras y hortalizas. El Hotel Wellington de Madrid, tiene un huerto en la azotea que durante mucho tiempo ha sido el huerto urbano más grande del mundo, y la cadena Fuerte Hoteles, lleva tiempo cultivando sus propias verduras y hortalizas. Además, hace partícipe a sus clientes a través de experiencias, con el objetivo de fomentar la recuperación y el mantenimiento de una agricultura ecológica respetuosa con el medioambiente.  Ofrecer frutas y verduras recién cosechadas a los comensales, proporciona una experiencia inigualable que sin duda aprecian y no olvidan.

SOSTENIBILIDAD

Disponer de un huerto propio permite a restaurantes y hoteles a promover la sostenibilidad y la estacionalidad de los productos. El llamado “kilómetro 0”, es decir, la apuesta por productos producidos en un radio de 100 km del lugar donde se van a cocinar, alcanza así su máxima expresión. Con ir al huerto y coger los productos, basta.

Se fomenta la creatividad, ya que la carta de estos restaurantes varía en función del producto local y de lo que se cultiva en cada época del año, pero, sobre todo, se garantiza la calidad del producto, que ha visto evolucionar y que ha recolectado en el momento justo el equipo del restaurante.

 

TENDENCIA SALUDABLE

El mercado de comensales en busca de cuidar de su salud a través de una alimentación más natural, libre de químicos, transgénicos, conservantes, etc. está al alza y cada vez son más los restaurantes y hoteles que nutren su despensa cultivando sus propias hortalizas, frutas, verduras y hierbas aromáticas.

Hoy en día los clientes buscan calidad y naturalidad, lo que se ha convertido en un verdadero estilo de vida. Disfrutar de una buena comida sana y ecológica se ha convertido en algo indispensable.

Palabras como “Healthy”, “Eco”, “Bio”, “Organic” o incluso “Ecofriendly” poco a poco se están introduciendo en nuestro vocabulario para referirnos a aquellas cosas o alimentos respetuosos con nuestra salud y con nuestro entorno.

10 beneficios de tener huerto propio en hoteles y restaurantes

  • Producto autóctono de calidad con frescura, sabor y nutrientes.
  • Productos de temporada para inspirar los menús.
  • Reducción emisión de gases de efecto invernadero gracias al ahorro del transporte.
  • Genera valor añadido a los establecimientos, ya que los comensales, cada vez más interesados en qué comen y de dónde procede, agradecerán.
  • Ahorro en la cesta de la compra.
  • Evita reducir la cantidad de comida desechada, ya que sólo se cosecha lo que se va a cocinar.
  • Permite cosechar productos que no se encuentran con facilidad y llevar a cabo técnicas sostenibles como el compost.
  • Proporciona conocimientos más profundos sobre los productos.
  • Genera más puestos de trabajo locales.
  • Elemento diferenciador y generador de valor añadido.