La importancia de volver a conectar con nuestras raíces

La sociedad de hoy en día nos empuja a llevar un ritmo frenético.

Los días pasan rápido y no paramos ni un segundo. Así, un día tras otro.

Conectar con nosotros mismo y con nuestras raíces es fundamental para alinearnos con la vida y para cuidarnos tanto por dentro como por fuera.

El yoga, la meditación y otras prácticas espirituales nos ayudan a conectar con nosotros mismos, a interiorizar y a encontrar un equilibrio entre lo mundano y lo espiritual. Pero estas prácticas también nos enseñan a admirar y valorar la naturaleza que nos rodea y de la que formamos parte.

Aprender, comprender y respetar los ritmos de la naturaleza hace que nos sintamos en sintonía y armonía, que amemos la vida y que siempre demos las gracias por todo lo que nos ofrece, por lo que somos.

Un paseo por el campo, mojar tus pies en el mar u observar las aves interactuando entre ellas, nos permite llenarnos y recargar nuestra energía, además de aprender como todo tiene una función y la armonía que existe en ella.

Observar en silencio y darle el lugar que merece a cada planta y animal que en ella habita. Sentir que están vivas y que al igual que los animales, las plantas también sienten.

Debemos comprender la importancia que tiene la naturaleza en nuestras vidas. Allí podremos encontrar paz.

Hay veces que es difícil poder salir al campo o a la playa, y por eso, os recomiendo tener plantas en casa.

Tanto si tienes algún espacio en exterior como en interior.

Tanto si la germinas desde el principio como si la compras, es importante hacerla parte de la familia. Ser conscientes de que son seres vivientes y de que ahora convivís en un mismo espacio.

Hay miles de plantas que además de ofrecernos su belleza, nos proveen de alimento. Plantas aromáticas, para infusiones o incluso verduras para nuestro día a día.

Nunca es tarde para empezar a sentirse conectado y cuidarse un poquito más. Anímate y descubre la conexión mágica que las plantas pueden ofrecerte.